En Naranjas Miquel hacemos el cultivo de la naranja de manera tradicional.

Cuidamos al máximo hasta el más mínimo detalle, ya que es la parte más importante para obtener una fruta de calidad excelente. El proceso de cultivo de la naranja se realiza con métodos ancestrales heredados de nuestra familia, por eso son únicas.

Tanto el riego como el abonado, se realizan siguiendo unas pautas:

En el caso del riego, los árboles se riegan con el método denominado “a manta”, que consiste en inundar el campo para que todos ellos “beban” por igual. Aún así, estamos pendientes en todo momento de cada árbol por si hay casos con unas necesidades específicas.

El abonado se realiza con materia orgánica, que es el mejor abono que existe para cualquier planta. Su proceso consiste en repartir el abono en partes iguales por todo el campo, para que los arboles tengan la misma cantidad de abono, y así las naranjas puedan absorber el abono que les hace falta para el proceso de crianza.

La poda se realiza de manera tradicional. Es una de las tareas más importantes del cultivo. Se realiza a mano, quitando las ramas que por nuestra experiencia sabemos que no van a dar una fruta en condiciones y mucho menos con la calidad que nosotros ofrecemos. De esta manera podemos estar en la línea de calidad que presumimos. Los arboles se podan uno a uno, y siempre en función de lo que le hace falta quitar a cada árbol, porque cada naranjo necesita de una poda específica, dependiendo de muchos factores. Así pues, cuidamos nuestros árboles al mas mínimo detalle, para que la fruta sea de la mejor calidad. Evitando a toda costa métodos mecanizados en los que no se puede seleccionar lo que cada árbol necesita.

Así es como en Naranjas Miquel generación tras generación lo hemos aprendido. Así es como nosotros realizamos el cultivo de la naranja.